La molestia ciudadana volvió a hacerse evidente en la zona de Paulino Urióstegui y Camino Real a Guanajuato, donde vecinos denunciaron que el gobierno de Enrique Galindo Ceballos ha ignorado durante años el deterioro de la vialidad y el derrame constante de aguas negras.
Los afectados sostienen que las condiciones representan un riesgo tanto para peatones como para automovilistas, además de convertirse en un problema sanitario por la presencia permanente de aguas residuales.
Comerciantes de la zona afirman que los reportes presentados ante el Ayuntamiento no han derivado en una solución efectiva, mientras los baches continúan creciendo y el drenaje permanece colapsado.
Los habitantes hicieron un llamado para que las autoridades municipales atiendan finalmente una demanda que consideran prioritaria por sus efectos en la salud, la movilidad y la calidad de vida.

