La imagen de modernización promovida por el gobierno de Enrique Galindo Ceballos contrasta con la realidad que enfrentan automovilistas en Quintas de la Hacienda, donde rejillas dañadas provocaron afectaciones a más de 10 vehículos en un solo día.
Conductores denunciaron que las estructuras metálicas presentan deformaciones, hundimientos y desprendimientos que representan un riesgo evidente para la circulación.
La situación ha generado molestia entre vecinos, quienes consideran que la falta de mantenimiento refleja el abandono de servicios básicos mientras continúan los discursos oficiales sobre mejoras urbanas.
Para los afectados, el problema va más allá de una llanta dañada: se trata de una muestra más del deterioro que persiste en diversas vialidades de la zona metropolitana.

