Con una política clara de cero tolerancia a malas prácticas, el gobernador Ricardo Gallardo Cardona informó que su administración ha dado de baja a 320 elementos de la Guardia Civil Estatal.
El objetivo, explicó, es garantizar que la corporación se mantenga libre de conductas indebidas, fortaleciendo así su desempeño y credibilidad ante la ciudadanía.
Paralelamente, se han registrado 600 bajas por jubilación, lo que motivó la reactivación de la Academia Estatal de Seguridad Pública para formar nuevos agentes y mantener la operatividad.
El mandatario destacó que este proceso se replica en los 59 municipios, aunque reconoció que en las policías locales aún existen retos, particularmente en materia salarial.

