El aumento sostenido en los robos en San Luis Potosí capital confirma una tendencia preocupante que coincide con una administración municipal distraída.
Durante los primeros meses de 2026, la ciudad acumuló mil 757 robos denunciados, muchos de ellos con violencia, afectando a familias, negocios y automovilistas.
Los datos muestran que el delito más común sigue siendo el robo, con modalidades cada vez más agresivas y frecuentes.
Particularmente, el robo de vehículos posiciona a la ciudad en el décimo lugar nacional, con más de 430 casos cometidos con violencia.
La situación refleja una ciudad que enfrenta inseguridad cotidiana, mientras su alcalde parece más enfocado en su proyección política que en gobernar.

