Cuando las obras no avanzan, las explicaciones nunca faltan en el gobierno de Enrique Galindo. Ahora el alcalde volvió a responsabilizar a la Contraloría estatal por los retrasos que mantienen detenidos varios proyectos municipales.
Lejos de ofrecer soluciones o reconocer errores administrativos, el edil insistió en una narrativa donde los obstáculos siempre provienen de factores externos. Sin embargo, las observaciones que han frenado diversas licitaciones siguen sin ser solventadas por su administración.
La situación resulta especialmente delicada porque ocurre después de que el Cabildo autorizara una nueva deuda millonaria para supuestamente acelerar la infraestructura de la ciudad.
Mientras las justificaciones aumentan, los capitalinos continúan viendo cómo los anuncios se acumulan mucho más rápido que las obras.

