La violencia registrada durante la marcha contra la denominada «Ley Serrano» provocó una fuerte reacción en el Congreso del Estado, donde diputados de distintas bancadas advirtieron la presencia de actores políticos que habrían intentado capitalizar la movilización.
El diputado Carlos Artemio Arreola Mallol señaló que durante la protesta participaron personajes vinculados al PAN, PRI y al entorno político de la administración municipal capitalina, quienes estarían buscando posicionarse con miras a la próxima contienda por la gubernatura.
Por su parte, el legislador Luis Fernando Gámez acusó directamente al alcalde Enrique Galindo de utilizar la movilización como una plataforma para fortalecer su proyecto político, señalamiento que elevó la confrontación política derivada de los hechos.
La polémica crece porque la protesta terminó con daños materiales al Congreso y agresiones contra personal de la institución, hechos que han sido ampliamente condenados por diversas fuerzas políticas.

